Mercaderes de Babilonia
Mercaderes de Babilonia es un juego fácil de aprender pero con dureza media para gestionar. En principio, sigue la mecánica típica del UNO, aunque muy simplificada. Tenemos tres tipos de objetos (cerámica, tela y armas) repartidos en cuatro colores (Grecia, Egipto, Persia y Asiria).
Hay una pila central en la que tendremos que poner una carta con el mismo objeto o color de la carta que está puesta en último lugar. Cada vez que lo hacemos, ganamos un punto de oro (punto de victoria), y si es el mismo tipo de carta, ganamos tres puntos de oro. Para ganar, necesitamos tener más puntos de victoria que el resto de jugadores.
No obstante, esto no es el juego completo. En la mesa habrá unas tres cartas de mercado, que para ser reclamadas por un jugador, éste ha de entregar la combinación de cartas que está estipulado en cada carta de mercado. Si lo hace, gana la carta de mercado, que puntuará al final, y ganará tantos puntos como indique dicha carta de mercado de inmediato.
También hay cartas de combo, las cuales podrán ser usadas para realizar efectos especiales y darle poderes especiales a aquel que las consiga, con combinaciones de cartas como las cartas de mercado, y que también puntúan al final. Cada vez que una carta de mercado o de combo es adquirida por un jugador, se sustituye por otra del mazo de mercado o de combos.
Cuando un jugador alcanza 20 puntos en su track de puntuación, la partida termina de inmediato, y el jugador que más puntos tenga, juntando el oro del track de puntuación y las cartas de mercado y combo acumuladas, gana.
Pueden jugar de dos a doce personas, el tiempo de partida no es excesivamente largo y la complejidad del juego es bastante reducida. Sin embargo, tendrás que estar pendiente a tus cartas, a lo que hay en la pila central, las cartas de mercado y las cartas de combo a la vez, si quieres maximizar tus opciones de victoria.
Este juego es perfecto para fiestas concurridas y reuniones familiares, ya que las reglas son sencillas pero la gestión es lo suficientemente compleja como para tener a todo el mundo enganchado.
